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Stay the Course

The only way to finish is to stay the course.

Hebrews 12:1-2 (ESV)- Therefore, since we are surrounded by so great a cloud of witnesses, let us also lay aside every weight, and sin which clings so closely, and let us run with endurance the race that is set before us, looking to Jesus, the founder and perfecter of our faith, who for the joy that was set before him endured the cross, despising the shame, and is seated at the right hand of the throne of God.

When, not if, life presents hurdles, excuses, bumpy roads, will you stay the course? Stay the course is an idiom that is describe as “To persevere with as much determination, energy, or fortitude as one can until the end of a race, competition, or contest.” Let’s face it, staying the course is not easy, especially when you are in the middle of your journey or even the start of your journey and you are hit with a pandemic, crisis, major losses and other legitimate reasons to quit.

At the start you have all the energy in the world, in the middle you may start to lose steam then something major shows up, what will you do? Will you find a way to finish despite everything that presents? I was reminded of this at my work out today. It is easy to make excuses rather than adjust. Adjustment may look like changing your speed, take a short break, doing what you can from where you are, recalculating to take a different route but ultimately deciding to stay the course at all cost to finish the race.

Think about this in these four areas of your life: health and wellness, your vocation, your relationships and your time and money freedom. You know what you would love aka you know the destination, are you willing to stay the course to get to the destination? I know it is taking too long, you don’t have the energy, you are not in my shoes, it is too hard etc. Not because it hasn’t happened yet, means it won’t happen.

Today’s verse is a reminder, “Therefore, since we are surrounded by so great a cloud of witnesses, let us also lay aside every weight, and sin which clings so closely, and let us run with endurance the race that is set before us, looking to Jesus, the founder and perfecter of our faith, who for the joy that was set before him endured the cross, despising the shame, and is seated at the right hand of the throne of God.” Keep the faith, stay the course.

Dear Father,

Thank you for the reminder to stay the course you have set for me. To set aside every weight, and sin which clings so closely and run with endurance the race that is set before me. Thank you for sending your son Jesus to perfect my faith to finish the race. I pray that all your children stay the course set for each of them. That they set aside every weight, and sin which clings so closely and run the race that is set before them. That they look to Jesus, the founder and perfected of faith to endure, stay the course and finish the race. I ask this in your son Jesus’ name. Amen!

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Here is a special invitation for you. If you have not declared Jesus Lord as your savior, here is your opportunity to do so. Romans 10:9-11 says; If you declare with your mouth, “Jesus is Lord,” and believe in your heart that God raised him for the dead, you will be saved. For it is with your heart that you believe and are justified, and it is with your mouth that process your faith and are saved. For the Scripture says, WHOEVER BELIEVES IN HIM WILL NOT BE DISAPPOINTED."

If you declare this, please reply Amen. Welcome back to the family, welcome home!

ESPAÑOL

¡La única forma de terminar es mantener el rumbo!

Mantén El Rumbo

Hebreos 12:1-2 (NVI) - Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Cuando, no si, la vida presenta obstáculos, excusas, caminos llenos de baches, ¿mantendrás el rumbo? Mantener el rumbo es una frase que se describe como "Perseverar con tanta determinación, energía o fortaleza como sea posible hasta el final de una carrera, competencia o concurso". Seamos realistas, mantener el rumbo no es fácil, especialmente cuando en el medio de tu viaje o incluso al comienzo de tu viaje se presenta una pandemia, crisis, pérdidas importantes y otras razones legítimas para rendirse.

Al principio tienes toda la energía del mundo, en el medio comienzas a perder vapor y aparece algo grande e impactante, ¿qué harás? ¿Encontrarás una manera de terminar el viaje a pesar de todo lo que se te presenta? Me acordé de esto mientras hacia ejercicio hoy. Es fácil poner excusas en lugar de ajustar. El ajuste puede parecer cambiar tu velocidad, tomar un breve descanso, hacer lo que puedas desde donde estes, volver a calcular para tomar una ruta diferente, pero finalmente decidir mantener el rumbo a toda costa para terminar tu carrera.

Piense en esto en estas cuatro áreas de tu vida: salud y bienestar, tu vocación, tus relaciones y tu libertad de tiempo y dinero. Sabes lo que te encantaría, también conoces el destino, ¿estás dispuesto a seguir el rumbo para llegar al destino? Sé que está tardando demasiado, no tienes la energía, no estás en mis zapatos, es demasiado difícil etc. siempre habra excusas. Porque todavía no haya sucedido, no significa que no sucederá.

El versículo de hoy es un recordatorio: " Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios". Mantenga la fe, manten el rumbo.

Querido padre,

Gracias por el recordatorio de mantener el rumbo que me has establecido. Dejar a un lado cada peso y pecado que se aferra tanto y correr con resistencia la carrera que se me presenta. Gracias por enviar a tu hijo Jesús a perfeccionar mi fe para terminar la carrera. Rezo de que todos tus hijos sigan el curso establecido para cada uno de ellos. Que dejen de lado todo peso y pecado, que se aferra tanto y corren la carrera que se les presenta. Que miran a Jesús, el fundador y perfeccionado de la fe para aguantar, mantener el rumbo y terminar la carrera. Te pido esto en el nombre de tu hijo Jesús. ¡Amén!

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Una invitación especial para ti. Si no has declarado a Jesús Señor como tu salvador, esta es tu oportunidad para hacerlo. Romanos 10:9-11 dice; Si declaras con tu boca, "Jesús es Señor", y crees en tu corazón que Dios lo resucitó por los muertos, serás salvo. Porque es con tu corazón que crees y estás justificado, y es con tu boca que procesas tu fe y eres salvo. Pues la Escritura dice: TODO EL QUE CREE EN ÉL NO SERA AVERGONZADO.

Si declaras esto, responde Amén. ¡Bienvenido de nuevo a la familia, bienvenido a casa!

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